
La palabra «quilate» tiene dos usos distintos en joyería: como unidad de peso para piedras preciosas, y como unidad para expresar la pureza del oro —la proporción de oro puro, expresada en una escala de 24 partes y conocida como quilataje—.
¿Por qué el oro se mide en quilates?
El oro se mide en quilates porque la escala de 24 partes procede del sistema monetario romano: el Solidus aureus pesaba exactamente 24 sílicuas, una antigua unidad de peso. Con el tiempo, esa división en 24 partes se adoptó para expresar la pureza del oro: 24 quilates indican oro puro y 18 quilates equivalen al 75% de oro.
¿Qué significa «oro de 24 quilates» y «oro de 18 quilates»?
El oro puro se denomina «oro de 24 quilates». Si un anillo es «de 18 quilates», significa que contiene 18 partes de oro puro y 6 partes de otros metales, como plata, paladio o cobre, de un total de 24 partes. Eso equivale a una pureza del 75%.
Para entender por qué el número 24 es la referencia, hay que remontarse al sistema monetario de la antigua Roma, que era duodecimal y contenía numerosas equivalencias basadas en ese número.

El origen del quilate
En la Antigua Roma, la unidad de peso fundamental era la libra romana (unos 327 gramos), que se dividía en unidades menores como onzas, escrúpulos y sílicuas. Estas unidades de peso servían como referencia para acuñar las monedas de oro.
Una libra equivalía a 1.728 sílicuas, cada una con un peso aproximado de 0,189 gramos. La silíqua romana se tomó del sistema griego, donde se llamaba keration.
Tanto la palabra latina siliqua como la griega keration, origen directo de la palabra «quilate», significan «vaina», concretamente la del algarrobo, cuyas vainas tienen forma de cuerno. El nombre científico del algarrobo, Ceratonia siliqua, conserva aún esta etimología.
A principios del siglo IV d.C., el emperador Constantino I el Grande instauró el Solidus aureus, una nueva moneda de oro, mucho más manejable, que pesaba 4,54 gramos, equivalentes a 1/72 de libra y a 24 sílicuas.
Esta división en 24 partes acabaría convirtiéndose en la referencia para expresar la pureza del oro, dando lugar a la escala de 24 quilates utilizada hoy.

La pureza del oro a lo largo de la historia
Aunque el Solidus fue una moneda estable durante siglos, no siempre mantuvo la pureza de las 24 sílicuas previstas. Las técnicas de refinamiento de la época producían a veces monedas con pureza inferior al 100% pese a tener el peso correcto.
En los siglos VI y VII se acuñaron ejemplares de 23, 22 y 20 quilates y en el siglo XI, el Solidus se fue devaluando hasta su desaparición: a principios de ese siglo tenía una pureza próxima al 90% mientras que al final, apenas la mitad del metal era ya oro puro.
Fue entonces necesaria una unidad objetiva de pureza: saber cuántas de las 24 partes de la moneda eran realmente oro.
Curiosidad: La palabra «sueldo» proviene de Solidus, el nombre de la moneda romana de oro. Del mismo modo que el quilate mide la pureza del oro, el sueldo mide el trabajo… aunque esa es ya otra historia.

La medición moderna de la pureza del oro
Hoy, cada vez se usa más la medición en milésimas (siendo el metal puro «de 1000 milésimas»), aunque tradicionalmente la pureza del oro sigue expresándose en quilates, basada en la división histórica en 24 partes, cuyo nombre procede del término griego keration, la semilla del algarrobo.
| Quilates | Milésimas | Pureza de oro |
|---|---|---|
| 24 K | 999 | 99,9 % |
| 18 K | 750 | 75,0 % |
| 14 K | 585 | 58,5 % |
| 9 K | 375 | 37,5 % |
En Europa, el oro de 18 quilates (750 milésimas) es el estándar de la alta joyería para alianzas de boda y anillos de compromiso: combina una pureza elevada con la resistencia necesaria para el uso diario durante toda una vida.
Diferencia entre quilate como peso y como pureza
Es importante no confundir los dos usos del quilate en joyería:
- Quilate-peso: se usa para piedras preciosas como los diamantes. Equivale a 0,2 gramos y no tiene relación con la pureza del metal.
- Quilate-pureza: se usa para el oro. Indica la proporción de oro puro en una aleación (escala de 0 a 24). No tiene un peso fijo.
Preguntas frecuentes sobre los quilates del oro
El quilate mide dos cosas distintas: la pureza de una aleación de oro (escala de 0 a 24) y el peso de piedras preciosas como los diamantes (1 quilate = 0,2 gramos). En joyería, cuando hablamos de oro, siempre nos referimos al quilate como medida de pureza.
El oro de 24 quilates es oro puro al 99,9%, sin mezcla de otros metales. Es el estándar máximo de pureza. Sin embargo, su poca dureza lo hace poco adecuado para joyería de uso diario.
El oro de 18 quilates contiene 18 partes de oro puro y 6 de otros metales como plata, paladio o cobre, lo que equivale al 75% de pureza. Esa aleación aporta mayor dureza y resistencia, siendo ideal para anillos y alianzas.
Para alianzas de boda, el oro de 18 quilates es la opción recomendada. Combina una alta pureza con la resistencia necesaria para el uso diario a lo largo de toda una vida.
Porque el número 24 proviene del sistema monetario romano: el Solidus aureus del emperador Constantino I pesaba exactamente 24 sílicuas, una división que con el tiempo dio origen a la escala de 24 quilates. Esa proporción se adoptó como referencia universal de pureza y ha perdurado hasta hoy.
El quilate-peso equivale a 0,2 gramos y se usa exclusivamente para medir piedras preciosas como diamantes, rubíes o esmeraldas. No debe confundirse con el quilate-pureza del oro.
Temas relacionados
- ¿Por qué los diamantes se pesan en quilates?
- ¿Cómo se hacen hoy las alianzas de alta calidad?
- Tipos de oro según su pureza
Un mismo metal, múltiples formas de representarlo
El oro permite dar forma tanto al anillo de compromiso como a las alianzas de boda, adaptándose a diferentes estilos, colores y acabados sin perder coherencia entre ambas piezas.
En TodoAlianzas y en nuestra boutique Aliances Barcelona de Cerdanyola del Vallès, os ayudamos a definir cada detalle para que el conjunto tenga sentido, respetando vuestra forma de entender la joya y cómo queréis que os acompañe con el paso del tiempo.
Puedes descubrir cómo se traduce el oro en anillos de compromiso y alianzas diseñadas para encajar entre sí:

